
La recogida de agua de lluvia permite aprovechar el agua que cae sobre el tejado y que, de otro modo, normalmente termina en el suelo o en el sistema de drenaje. La cantidad que puede recogerse depende de varios factores, especialmente de la ubicación, la superficie del tejado, su material y las precipitaciones registradas en la zona.
Por eso, calcular el potencial de un tejado únicamente con una media general de lluvia puede dar una imagen poco representativa. Las precipitaciones pueden variar considerablemente entre distintas ciudades y regiones, e incluso a lo largo de los meses del año.
RainTact utiliza datos de precipitación de la ubicación de tu tejado
Con RainTact puedes calcular cuánto agua de lluvia puede recoger un tejado concreto.
Introduces la ubicación, la superficie del tejado y el material de la cubierta. RainTact obtiene datos históricos de precipitación correspondientes a esa ubicación y los combina con su propio motor de cálculo para generar un informe personalizado.
El resultado muestra tanto la cantidad estimada anual como la distribución mensual, lo que permite entender mejor cuándo existe un mayor potencial de recogida de agua durante el año.
La precipitación es fundamental para calcular el agua de lluvia
La superficie del tejado por sí sola no permite saber cuánta agua puede recogerse.
Un tejado grande situado en una zona relativamente seca puede recibir menos agua durante el año que un tejado más pequeño situado en una región con precipitaciones frecuentes.
Por este motivo, utilizar datos de precipitación vinculados a la ubicación concreta del tejado permite realizar una estimación mucho más relevante que utilizar una cifra genérica para todo un país.
La lluvia no se distribuye igual durante todo el año
Las precipitaciones suelen variar entre estaciones y meses.
Puede haber periodos con lluvias frecuentes seguidos de varias semanas con muy poca precipitación. Esta variación es importante cuando se quiere almacenar agua para utilizarla posteriormente.
Conocer la distribución mensual ayuda a comprender no solo cuánto puede recogerse en total, sino también cuándo es más probable que llegue esa agua.
El tamaño del tejado determina la superficie de captación
Cada parte del tejado funciona como superficie de captación cuando llueve.
Cuanto mayor es la superficie, mayor cantidad de precipitación puede recibir bajo las mismas condiciones meteorológicas.
Por eso, conocer correctamente la superficie del tejado es una parte importante de cualquier cálculo de recogida de agua de lluvia.
El material del tejado también influye
No toda el agua que cae sobre una cubierta llega finalmente al depósito.
Parte puede permanecer sobre la superficie, evaporarse o perderse antes de alcanzar los canalones.
Los distintos materiales presentan diferentes características de escorrentía, por lo que el tipo de cubierta también debe tenerse en cuenta al estimar la cantidad de agua que puede aprovecharse.
De los canalones al depósito
Después de caer sobre el tejado, el agua se dirige normalmente hacia los canalones y bajantes.
Desde allí puede conducirse a un barril, depósito o cisterna de almacenamiento.
Para mantener un buen funcionamiento, es conveniente evitar que hojas y otros residuos bloqueen los canalones o lleguen directamente al depósito.
¿Qué tamaño de depósito de agua de lluvia necesitas?
Elegir un depósito únicamente por su capacidad máxima no siempre es la mejor solución.
Un depósito demasiado pequeño puede llenarse rápidamente durante los periodos lluviosos, haciendo que una parte importante del agua continúe hacia el desagüe.
Por el contrario, un depósito excesivamente grande puede no aprovecharse por completo si el tejado y las precipitaciones locales no generan suficiente agua.
Conocer primero el potencial del tejado permite tomar una decisión mejor fundamentada.
¿Para qué se puede utilizar el agua de lluvia?
El agua de lluvia recogida puede tener diferentes usos dependiendo del sistema de almacenamiento y de las condiciones de utilización.
Entre los usos habituales se encuentran:
- riego del jardín
- riego de plantas y cultivos
- limpieza de terrazas y espacios exteriores
- lavado de vehículos
- limpieza de herramientas y equipos
- otras tareas en las que no siempre es necesario utilizar agua potable
Esto permite aprovechar una fuente de agua que ya llega de forma natural a la propiedad.
Cada tejado tiene un potencial diferente
No existe una cantidad universal de agua de lluvia que pueda aplicarse a todos los edificios.
Dos tejados con la misma superficie pueden ofrecer resultados diferentes debido a su ubicación, al régimen de precipitaciones y al material de la cubierta.
Por eso, una estimación basada en los datos correspondientes al lugar concreto ofrece una visión mucho más útil de las posibilidades reales de recogida.
Conoce primero cuánta agua llega a tu tejado
Antes de comprar un depósito o diseñar un sistema completo de recogida, conviene conocer la cantidad de agua que el tejado puede aportar.
Con esa información resulta más sencillo decidir cuánto almacenamiento puede ser útil, cómo aprovechar el agua y qué tipo de solución se adapta mejor a cada propiedad.




